Thursday, October 11, 2018

Thursday, October 11 IT IS HE PSALM 96


¡Sing to the Lord a new song;
sing to the Lord, all the earth. (NIV)

Psalm 96:1

I invite you to reflect upon these beautiful words of poet R. Tagore, those which I read some time ago now, but which maintain the same vitality for our day.  They encapsulate what God means in my life, and it may now be that with the beautiful words of the psalmist or the poet, or with our plain phrases, that we should let others know who God is for us.

“It is He, my most intimate He,
who awakens my life
with his deep secret callings.
He who puts this enchantment in my eyes,
who joyfully strums my heart strings
in its multiple harmony of pleasure and sorrow.
He who weaves the fabric of this daisy
with sparkling subtleties of gold and silver,
blue and green, whose stalk
peeps from the furrows,
whose touch turns me away.
Days pass by, years die,
and He keeps stirring my heart
with a thousand names,
with a thousand guises,
in innumerable alternations 
of pleasure and sorrow.

May we each day intone a song of gratitude to God for being He, the one that sustains and moves us through his Spirit.

Prayer:  Lord, thank you for being you, my all in each moment. May my entire life be a song of gratitude and a living testimony of your love! Amen.

 Translation by John Walter






ES ÉL
SALMO 96
¡Canten al Señor un cántico nuevo!
¡Canten al Señor todos en la tierra!
Salmo 96:1

Les invito a reflexionar en estas bellas palabras del poeta R. Tagore, las cuales leí hace ya algún tiempo, pero que mantienen la misma vigencia para nuestros días. Ellas encierran lo que Dios significa en mi vida y ya sea con las bellas palabras del salmista o del poeta, o con nuestras sencillas frases, debemos dar a conocer a los demás quién es Dios para nosotros.
“Es él, mi más íntimo él, quien despierta mi vida con sus profundas llamadas secretas.
Él, quien pone este encanto en mis ojos; quien pulsa, alegremente las cuerdas de mi corazón en su múltiple armonía de placer y de pesar.
Él, quien teje la tela de esta maya con matices tornasoles de oro y plata, azul y verde; quien asoma por sus pliegues los pies, cuyo contacto me enajena.
Los días pasan, mueren los años, y Él sigue moviendo mi corazón con mil nombres, con mil disfraces, en innumerables transportes de placer y de pesar.”
¡Que podamos entonar cada día un canto de gratitud a Dios por ser Él el que nos sostiene y nos impulsa a través de su Espíritu!

Oración: Señor, gracias por ser tú mi todo en todo momento. ¡Qué mi vida entera sea un canto de gratitud y un testimonio vivo de tu amor! Amén.




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