Friday, April 4
I SERVE THE LIVING CHRIST
John 7:1-2;10;25-30
Now some of the people of Jerusalem were saying, “Is not this the man whom they are trying to kill?
John 7:25 (NRSV)
Attacking that which brings well-being and justice is inconceivable! Trying to undermine a project based on the practice of love might seem unthinkable! However, Jesus Christ suffered it.
Those who faithfully believe in the good news of Jesus, who are committed to bearing witness to it, have more than once faced the attacks of apathy, selfishness, violence, and even death. But what does it mean to kill Christ today? In what ways do we damage His life?
To destroy any commitment to well-being and a full life is to kill Christ today, to destroy His desire to cast nets and calm storms; as His loving relationships with God and neighbor decline, we forget the sharing of loaves and fishes, the unwrapping of bandages, the recovery of sight.
Christ must remain alive; He is essential to our lives. Therefore, our voices must be His words of peace, hope, mercy, and forgiveness.
Prayer: Oh Christ, thank you for your legacy! May it always be our inspiration to walk forward and not remain silent in the face of anything that threatens the values of your Kingdom. Amen
Translation by John Potter via Google
Abril 4, viernes
AL CRISTO VIVO SIRVO
Juan 7:1-2;10;25-30
Decían entonces unos de Jerusalén: ¿No es éste [El Cristo]a quien buscan para matarle?
Juan 7:25
¡Atentar contra aquello que trae bienestar y justicia es inconcebible! ¡Tratar de socavar un proyecto basado en la práctica del amor pudiera parecer impensable! Sin embargo, Jesucristo lo sufrió.
Quienes creen fielmente en las buenas nuevas de Jesús, se comprometen en dar testimonio de ello, más de una vez han enfrentado los embates de la desidia, el egoísmo, la violencia y hasta la muerte. Pero, ¿qué implica matar al Cristo hoy? ¿De qué manera laceramos su vida?
Echar por tierra toda apuesta por el bienestar y la vida plena es matar a Cristo hoy, hacer que perezcan sus deseos de lanzar las redes y de amainar tempestades; al declinar sus relaciones de amor con Dios y con prójimo; olvidamos el compartir de los panes y peces, las vendas desatadas, la vista recobrada.
Cristo tiene que seguir vivo, es esencial para nuestras vidas. Por ello nuestras voces tienen que ser sus palabras de paz, esperanza, misericordia y perdón.
Oración: ¡Oh Cristo, gracias por tu legado! Que sea siempre nuestra inspiración para andar y no callar ante lo que atente contra los valores de tu Reino. Amén