Monday, March 2
Anniversary of the “ Rev. Ricardo Jorge” Church ( Perico)
WORDS OF WELL-BEING
Luke 6:36-38
Do not judge, and you will not be judged; do not condemn, and you will not be condemned. Forgive, and you will be forgiven;
Luke 6:37 (NRSV)
When we argue with someone for whatever reason, our immediate response is to hurl words laden with insults, envy, abuse, and, if we have the opportunity, even humiliation if necessary. However, Jesus’ proposal this morning is an opportunity to think about the actions we take every day. When Jesus asks us to forgive, it is because he wanted to teach us that the meaning of life has to do with the ways we treat others, it has to do with avoiding gossip and negative comments that do not edify, and instead, accompanying someone who is emotionally hurt and encouraging them to discover the gifts that God has given them to use for the common good. If we try as a family to support and care for one another, perhaps the word of God will become more visible in our daily practices.
Prayer: Lord and God, forgive us for the times we hurt others. Always allow me to be an instrument of peace, listening, and support for everyone who needs me. Amen.
Translation by John Potter
MARZO 2, Lunes
Aniversario de la Iglesia “ Rev. Ricardo Jorge”( Perico)
PALABRAS DE BIENESTAR
Lucas 6:36-38
… no juzguen a otros, y Dios no los juzgará a ustedes. No condenen a otros y Dios no los condenará a ustedes. Perdonen, y Dios los perdonará.
Lucas 6:37
Cuando discutimos con alguna persona por el motivo que fuese, nuestra respuesta inmediata es lanzar aquellas palabras cargadas de ofensas, envidias, maltratos, y si tenemos la oportunidad, hasta de humillarla si es necesario. Sin embargo, la propuesta de Jesús en esta mañana es una oportunidad para pensar en aquellas acciones que hacemos a diario. Cuando Jesús pide perdonar, es porque quería enseñarles que el sentido de la vida tiene que ver con las maneras en que tratamos a los demás, tiene que ver con evitar los chismes y malos comentarios que no edifican, y en lugar de eso, acompañar a alguien que esté herido emocionalmente, y animarlo a que descubran los dones que Dios les ha dado para ponerlos en función del bienestar común. Si intentamos como familia apoyarnos y cuidarnos unos a otros, tal vez la palabra de Dios se hiciera más visible en nuestras prácticas diarias.
Oración: Señor y Dios, perdónanos las veces que lastimamos a los demás. Permite siempre que pueda ser un instrumento de paz, de escucha y de apoyo para toda persona que necesite de mí. Amén.