Sunday, June 7
Let's Run with Patience
Hebrews 12:1-2
Do you not know that in a race all the runners run, but only one receives the prize? So run that you may obtain it.
1 Corinthians 9:24 (NRSV)
Running with patience seems somewhat paradoxical to us. Isn’t running synonymous with speed? Running slowly, in slow motion, doesn’t seem to make sense. But what it’s really about is perseverance, pacing oneself.
Some have therefore compared community and Christian life to a long-distance race. Unlike so-called “sprint” races, in which runners burst from their starting blocks like rockets onto the track, long-distance races require a reserve of energy, willpower, and strength to ensure one reaches the finish line successfully.
The path of faith is filled with stories of witnesses who have known how to carry the Gospel and their testimony with dignity. Today they are examples for us on our pilgrimage of faith.
Let us encourage others with greater enthusiasm, for our reward is communal: let us share our strength and hope as testimonies of God’s grace.
Prayer: Thank you, Lord, for the cloud of witnesses who have gone before us on the Way; thank you for their inspiration and encouragement. Grant us the strength to keep that same sense of commitment and responsibility alive through our faith. In Jesus’ name. Amen.
Translation by John Potter
Junio 7, domingo
Corramos con Paciencia
Hebreos 12:1-2
Ustedes saben que en una carrera todos corren, pero solamente uno recibe el premio. Pues bien, corran ustedes de tal modo que reciban el premio
Hebreos 12: 1
Correr con paciencia nos resulta un tanto paradójico. ¿No es acaso correr sinónimo de rapidez? Correr despacio, en cámara lenta no parece tener sentido. Pero de lo que se trata es de perseverancia, de dosificar las fuerzas.
Algunos por ello han comparado la vida comunitaria y cristiana con una carrera de resistencia. Al contrario de las carreras llamadas “de velocidad”, en las que los corredores salen de sus bloques de arrancada como bólidos hacia la pista; sin embargo, en aquellas de grandes distancias se necesita un acopio de energÃa, de voluntad y fortaleza, que permita el llegar bien al final de la meta.
El camino de la fe está colmado de historias de testigos que han sabido llevar el evangelio y su testimonio de manera digna. Hoy ellos/as son ejemplos para nosotros en nuestro peregrinar de la fe.
Alentemos con mejor ánimo a los demás, pues que nuestro premio sea comunitario: compartamos fuerzas y esperanzas como testimonios de la gracia de Dios.
Oración: Gracias, Señor, por la nube de testigos que nos han precedido en el Camino; gracias por la inspiración y el aliento. CapacÃtanos para que nuestra fe mantenga viva ese mismo sentido de compromiso y responsabilidad. En el nombre de Jesús. Amén.