Wednesday, August 16, 2023

Wednesday, August 16

His providence—my prayer

Psalm 66

Praise be to God, who has not rejected my prayer or withheld his love from me!  (NIV)

Psalm 66:20

When we see and feel so many ties and pressures around us that discourage or hit us and ask us or don’t ask: Has God abandoned us?

What to say? We should respond with what the Lord has done for us, what he has given to our lives without asking, especially as answers to our prayers.

Psalm 66 invites the inhabitants of the whole earth to render glorious praise to God; the psalmist asks that they acclaim him joyfully and sing psalms in his name. His exhortation is a testimony because:

-What the Lord did, historically, for his people is the basis of an invitation to the whole world.

-We have to go through our sufferings so that they become an opportunity to testify.

-We are summoned to bless God for the preservation, the trial, the deep pain and the final and definitive liberation of his people.

-There is no church apart from those that compose it; the individual responding spiritually with their dedication to him, testimony and praise of him.

-God’s providential dealings with his people spring from his own will and acts; but the blessing that is manifested does not come without prayer and holiness.

 

Prayer: Good God, in our hearts, let nothing quench the desire to praise and glorify you. Amen

 

Translation by John Walter

MIÉRCOLES, 16 DE AGOSTO

Su providencia... mi oración

Salmo 66

¡Bendito sea Dios, que no rechazó mi plegaria ni me negó su amor!

Salmo 66:20

Cuando a nuestro alrededor vemos y sentimos tantas ataduras y presiones que desalientan o golpean y nos preguntan o no preguntamos: ¿Dios nos abandonó? ¿qué decir? Deberíamos responder con lo que el Señor ha hecho por nosotros, lo que sin pedirle le ha dado a nuestras vidas, especialmente como respuestas a nuestras oraciones.

El Salmo 66 hace una invitación para que los habitantes de toda la tierra rindan gloriosas alabanzas a Dios; el salmista pide que lo aclamen alegres y canten salmos a su nombre. Su exhortación es un testimonio porque:

-Lo que el Señor hizo, históricamente, para su pueblo es la base de una invitación a todo el mundo.

-Tenemos que pasar por nuestros sufrimientos de manera que se conviertan en oportunidad para testificar.

-Somos convocados a bendecir a Dios por la preservación, la prueba, el profundo dolor y la liberación final y definitiva de su pueblo.

-No existe una iglesia aparte de quienes la componen; el individuo          respondiendo             espiritualmente           con      su dedicación, testimonio y alabanza.

-Los tratos providenciales de Dios con su pueblo brotan de su propia voluntad y hechos; pero la bendición que se manifiesta no llega sin oración y santidad.

 

Oración: Buen Dios, que nada apague en nuestros corazones los deseos de alabarte y glorificarte. Amén

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